Es el movimiento telúrico más violento que sufrió Japón en los últimos 150 años. Los cables de la agencia Reuteurs informan que son alrededor de 30 los muertos, pero no se descarta que el número se acrescente con el correr de las horas. Los dos aeropuertos de Tokio están cerrados.
La costa nororiental del país es la más afectada donde un tsunami con olas de 10 metros arrasó todo lo que encontró a su paso, incluyendo casas, autos, edificios incendiados y embarcaciones, y que hasta el momento causó al menos 19 muertos y decenas de heridos. No hay víctimas argentinas.