El audaz robo se produjo en la casa de Marina, una de las nietas de Pablo Picasso, a quien ya le habían extraído cuatro lienzos del genial artista más dos de Henri Matisse y otro de Auguste-René Rodin.
Ahora, según publicó el diario El País, en la casa que la mujer tiene en Cannes los delincuentes se llevaron "Maya à la poupée" y un retrato de la última de las mujeres que compartieron su vida con Picasso, Jacqueline.
Las obras, robadas este lunes, están valuadas unos 50 millones de euros, según las primeras estimaciones.
Las autoridades informaron que en la vivienda de la mujer no se encontraron signos de violencia, ni se encontraron forzadas las ventanas ni puertas.
Fuente: EFE.