Política | Tras la destitución de Santiago Peña mediante un juicio político, el hasta ahora vicepresidente asumió el mando y deberá completar el período constitucional hasta agosto de 2028.
Paraguay tiene un nuevo Presidente. Pedro Alliana prestó juramento este viernes 6 de noviembre ante el Congreso Nacional y asumió formalmente la conducción del Poder Ejecutivo, luego de la destitución de Santiago Peña mediante un juicio político, en medio de una profunda crisis política y financiera.
La ceremonia se desarrolló en la sede del Congreso, donde Alliana estuvo acompañado por su esposa, la diputada Fabiana Souto, quien desde ahora desempeñará el rol de primera dama.
El flamante mandatario, que hasta este viernes ocupaba la Vicepresidencia, deberá completar el período constitucional iniciado en agosto de 2023, cuyo vencimiento está previsto para el 15 de agosto de 2028.
La caída de Santiago Peña
La sucesión presidencial se produjo después de que el Senado paraguayo resolviera destituir a Santiago Peña por mal desempeño de sus funciones. La decisión contó con 44 votos favorables, sin votos en contra y con una ausencia.
El proceso estuvo marcado por el escándalo financiero de Ueno Bank, entidad intervenida por el Banco Central del Paraguay debido a problemas de solvencia y otras irregularidades detectadas.
La situación generó una fuerte preocupación entre millones de clientes que quedaron sin acceso a sus fondos y provocó una creciente presión política sobre el Gobierno, especialmente por los vínculos que Peña había mantenido con el grupo empresarial propietario del banco.
Tras su destitución, el Ministerio Público avanzó con una imputación contra el expresidente, abriendo una nueva instancia judicial en medio de la crisis institucional.
Los desafíos del nuevo Gobierno
En sus primeras declaraciones como presidente, Alliana comprometió acciones para garantizar que los ahorristas perjudicados por la crisis financiera puedan recuperar su dinero, con especial atención a los sectores más vulnerables.
El nuevo mandatario, de 52 años, es un dirigente del Partido Colorado, fue gobernador de Ñeembucú, diputado nacional, presidente de la Cámara de Diputados y titular de la Asociación Nacional Republicana.
Su llegada a la Presidencia representa una nueva etapa para Paraguay, aunque deberá enfrentar un escenario complejo, atravesado por la desconfianza ciudadana, los reclamos de los damnificados por la crisis bancaria y las consecuencias políticas y judiciales de la salida de su antecesor.
Con la asunción de Alliana, el Congreso deberá avanzar ahora en la designación de quien ocupará la Vicepresidencia de la República.
Fuente: Diario HOY (Paraguay), con información complementaria de agencias internacionales.