El periódico norteamericano, que citó a funcionarios estadounidenses no identificados, dijo que la decisión de acelerar los envíos a Israel fue adoptada con relativamente poco debate en la administración del presidente George W. Bush.
El diario dijo que la revelación podría enojar a los países árabes y a otros por la impresión de que Washington colabora con la ofensiva de Israel de una manera que puede compararse con los esfuerzos de Irán y Siria para armar y aprovisionar a Hezbollah.
Según las fuentes del periódico, las bombas que se enviarán son parte de un multimillonario paquete de venta de armas aprobado por el Congreso el año pasado.
Pero el pedido de Israel de acelerar el envío de bombas guiadas por satélite y por láser fue descripto como «inusual» por oficiales militares y como indicación de que Israel todavía tiene una larga lista de blancos que bombardear en el Líbano.