Se trata del primer viaje a este país del pontífice, quien ha desempeñado un importante papel en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, que empiezan a dar pasos para mejorar sus relaciones tras décadas de conflicto.
"Puedo confirmar que el Santo Padre, habiendo recibido y aceptado la invitación de las autoridades y de los obispos de Cuba, decidió cumplir una etapa en la isla antes de arribar a Estados Unidos para el viaje que ya ha sido anunciado" del 22 al 27 de septiembre, anunció el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, en un comunicado.
Ante el anuncio, el Canciller cubano, Bruno Rodríguez, consideró que "la presencia de su Santidad en Cuba será memorable" y aseguró "recibirá la más cálida hospitalidad del pueblo cubano".
Además, el Canciller, de visita en Bruselas, valoró que "su prédica en relación a la necesidad de erradicar la pobreza y hallar causas de fondo" a ese problema "merece el reconocimiento de los cubanos".