Sociedad | El Vaticano confirmó que el tumor pulmonar extirpado al Pontífice estaba localizado. Los estudios definitivos determinaron que no requiere tratamientos adicionales.
El Vaticano informó este miércoles 21 de octubre que el Papa León XIV no necesitará someterse a tratamientos oncológicos adicionales, luego de conocerse los resultados definitivos de los estudios realizados sobre el tejido extraído durante la intervención quirúrgica del pasado 13 de octubre.
La comunicación fue difundida por el doctor Luigi Carbone, director de la Dirección de Sanidad e Higiene de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, y el profesor Stefano Margaritora, cirujano que encabezó la intervención realizada al Pontífice en el Policlínico Gemelli de Roma.
Los especialistas confirmaron que los exámenes histológicos y los estudios de biología molecular determinaron que el tumor extirpado correspondía a un adenocarcinoma pulmonar y que la enfermedad se encontraba localizada.
Una posterior evaluación oncológica estableció que no resulta necesario indicar tratamientos complementarios.
León XIV fue operado el martes 13 de octubre en el Policlínico Gemelli, donde los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho debido a la presencia del tumor.
Durante los días posteriores a la intervención, los partes médicos informaron una evolución favorable, con resultados satisfactorios en los análisis de sangre y las radiografías de tórax.
El Pontífice realizó ejercicios de fisioterapia respiratoria, recuperó progresivamente su movilidad y retomó su alimentación habitual.
Finalmente, el sábado 17 de octubre recibió el alta médica y regresó al Vaticano para continuar su recuperación.
El domingo 18 de octubre, León XIV reapareció públicamente para presidir el rezo del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico, ante miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro.
En esa oportunidad agradeció las oraciones recibidas durante su internación y expresó su reconocimiento a los médicos, enfermeros y demás trabajadores del hospital que participaron de su atención.
También manifestó que la experiencia le permitió sentirse especialmente cercano a quienes atraviesan enfermedades o situaciones de discapacidad.
El Papa anticipó entonces que retomaría gradualmente sus actividades, de acuerdo con su recuperación.
La confirmación de que el adenocarcinoma se encontraba localizado y de que no se requieren tratamientos adicionales representa una noticia favorable dentro del proceso de recuperación del jefe de la Iglesia católica.
La información difundida este miércoles constituye la conclusión de los estudios definitivos practicados sobre el material extraído durante la cirugía.
El comunicado médico no establece la necesidad de nuevas terapias oncológicas, aunque ello no excluye los controles habituales de seguimiento posteriores a una intervención de estas características.
Fuente: Vatican News y comunicaciones oficiales de la Santa Sede.