El hallazgo del pequeño cuerpo sin vida se produjo anoche en un caserón cerca de un torrente del río Enza, lugar próximo a donde vivían los padres del Tommaso tras la confesión de Mario Alessio, detenido pocas horas antes.
Alessio, un albañil que había trabajado recientemente en labores de mejora de la casa de la familia Onofri en Casalbaroncolo, fue arrestado junto con su mujer, Antonella Conserva, y otro hombre, Salvatore Raimondi.
Al mismo tiempo que se conoció la trágica resolución de este caso que había atraído la atención de todos los medios de comunicación italianos, la Policía ha dado a conocer algunos detalles sobre la confesión del asesino.
Según esa declaración, Alessio mató al pequeño a golpe de pala porque "no soportaba su llanto".
Alessio dijo también que el móvil del secuestro fue la extorsión, ya que él y sus cómplices tenían previsto pedir al padre del niño que sacara dinero de la caja postal en la que trabaja.