La Conmebol sancionó al arquero de Vélez con seis meses y cuatro partidos de suspensión en competencias organizadas por ese organismo. Es a raíz de la brutal agresión contra el delantero de Boca, durante el encuentro del miércoles pasado por la Libertadores. Los dirigentes de Vélez también lo castigaron con una suspensión “con obligación de entrenarse”, mientras que el arquero aceptó someterse a un tratamiento psicológico.