La renuncia fue anunciada por el jefe de prensa del club, Mario Peripoli tras una reunión que Burruchaga mantuvo con Atilio Di Pacce, vicepresidente primero; y Héctor Perrone, protesorero.
Se clausuró así un ciclo de trabajo que se había iniciado en junio de 2006 y que en el torneo Clausura registró una campaña opaca, con seis derrotas en diez partidos y apenas ocho puntos.
Durante el encuentro contra Godoy Cruz, el público local recurrió al cántico "que se vayan todos", como principal consigna. Sin embargo, la barra brava del club, sugestivamente, no mencionó nunca a Burruchaga en sus gritos, como sí había sucedido en partidos anteriores.