La Selección sigue sin jugar bien, y sus figuras sin encontrarse. Además tuvo debilidades defensivas y no generó situaciones claras de gol.
Lionel Messi sin compañía y sin la pelota nuevamente quedó en deuda.
Colombia se dio cuenta de la vulnerabilidad del equipo de Sergio Batista y se le se animó a manejarle la pelota casi a su antojo. Las mejores y más claras posibilidades de gol fueron para el visitante.
Burdisso le hizo una falta a Ramos que el juez brasileño tenía que haber cobrado penal pero no lo hizo.
Los silbidos e insultos del final coronaron una actuación para el olvido. Los cafeteros continúan liderando en soledad el Grupo A y sólo Bolivia los puede alcanzar.