Una pelota parada, que no era una más ni aquella que lo supo distinguir en los últimos años, le dio el triunfo al equipo del Sur. Es más: fue la primera llegada al arco en 80 minutos de partido por parte de los de “Vitamina” Sanchez. Y a cobrar.
Previamente tanto en primer y segundo tiempo fue un monólogo del equipo ecuatoriano quien por su despliegue, llegadas, y tiros al arco convirtió en figura al mendocino Luchetti quien evitó la caída de su arco en incontables ocasiones.
Con esta vital victoria, Banfield escolta a Libertad con 9 puntos. Si de especular se trata, el “Taladro” de darse algún resultado, clasificará a octavos de final de la Copa Libertadores con sólo empatar su partido de local.
Además, el elenco del Gran Buenos Aires se llevó un premio excesivo pero poco usual: permitió que un equipo argentino ganara en la altura de Quito, después de 29 años. El anterior había sido el Independiente del José Omar "Pato" Pastoriza, que se había impuesto por 2-1 al citado El Nacional.