Argentina sufrió para clasificarse para los cuartos del Mundial ante México (2-1). Rafa Márquez adelantó a los aztecas a los seis minutos de juego, pero poco después un autogol de Borgetti devolvió las tablas al marcador. La Selección dirigida por Pekerman mostró dificultades para conseguir la pelota en los primeros minutos del juego y luego para saber que hacer con ella. El desgaste físico que sufrió el conjunto nortemaericano le facilitó los planes al conjunto nacional que colocó en cancha a Tévez y Aimar, primero, y finalmente a Messi.
La osadía mexicana había dejado de ser una factor sorpresa, pero Pekerman que apostó por la presión desde el medio del campo y no logró que sus dirigidos rompieran la paridad hasta la primera parte de la prórroga cuando se decidió la suerte del encuentro. Maxi Rodríguez paró un balón con el pecho en el vértice derecho del ataque albiceleste y sin dejarla caer la empalmó espectacularmente sorprendiendo a Oswaldo Sánchez.