Política | El Concejal Ariel Schlotthauer consideró que el Municipio debería analizar la posibilidad de recurrir a un empréstito para ejecutar obras de infraestructura que, por su magnitud, resultan difíciles de afrontar únicamente con recursos municipales. Aclaró que una eventual deuda debería ser asumida responsablemente y procurar que la mayor parte quede cancelada dentro de la gestión que la contraiga.
En declaraciones a FM RIEL, el Concejal justicialista Ariel Schlotthauer puso el foco en determinadas obras que considera necesarias para Basavilbaso y señaló que algunas requieren inversiones que difícilmente puedan concretarse solamente con los ingresos habituales del Municipio.
El edil sostuvo que existen sectores de la ciudad donde, por el tránsito o por problemas de infraestructura, será necesario avanzar con intervenciones de mayor magnitud.
En ese contexto, planteó como alternativa la posibilidad de recurrir al financiamiento.
“En lo personal estaría de acuerdo con que haya un empréstito, que se tome una deuda para ejecutar una obra de ese tipo”, afirmó.
Schlotthauer estimó, a modo de referencia y sin precisar un presupuesto definitivo, que determinadas intervenciones podrían requerir inversiones del orden de los $100 millones o $200 millones.
El concejal dijo coincidir con la idea expresada en distintas oportunidades por el intendente acerca de administrar los recursos disponibles y mantener lo existente, pero advirtió que ese criterio encuentra límites cuando se trata de infraestructura de gran magnitud.
“Las cañerías son importantes. Esa necesidad es importante y, con que nos arreglemos con lo que tenemos, no la vamos a solucionar nunca”, sostuvo.
Y graficó: “Si nos arreglamos con lo que tenemos, vamos a tener que ahorrar 200 años para hacer una obra de esas”.
Schlotthauer también mencionó la necesidad de proyectar una obra pluvial para sectores de la ciudad que reciben importantes caudales de agua, entre ellos la zona de 17 de Octubre y Maestro Pérez.
Recordó que otros barrios de Basavilbaso atravesaron anteriormente problemas similares de anegamiento y que fue necesaria la ejecución de obras importantes para encontrar una solución.
“En algún momento alguna gestión municipal va a tener que planificar e intentar gestionar” una intervención de esas características, expresó.
El edil reconoció que actualmente existen dificultades para conseguir recursos para obra pública, tanto desde Nación como desde Provincia, pero consideró que eso no debería impedir comenzar a elaborar los proyectos y buscar alternativas de financiamiento.
“Sabemos que hoy no hay plata. Bueno, está bien, pero ya es el momento de gestionarla, planificarla”, señaló.
Dentro de esas alternativas ubicó el endeudamiento municipal, aunque estableció una condición: evitar comprometer excesivamente a futuras administraciones.
“Tomar un endeudamiento ya casi al final de una gestión no sería lo más conveniente”, manifestó.
Schlotthauer sostuvo que una deuda destinada a financiar infraestructura puede ser una herramienta válida siempre que exista una planificación que permita afrontar la mayor parte de las obligaciones durante el mismo período de gobierno.
“Yo creo que los endeudamientos están bien, pero habría que tomarlos de manera que la gran mayoría se pague dentro de una gestión. Porque, si no, es como que hoy tomamos una deuda y que la pague el que viene”, explicó.
Finalmente, insistió en que determinadas necesidades estructurales de Basavilbaso difícilmente puedan resolverse esperando generar ahorros a partir de la recaudación ordinaria.
“Son temas que, sin dudas, son importantes y que ahorrando solamente con las tasas municipales no vamos a lograr resolver. Vamos a estar cien años”, afirmó.
Ante la falta de grandes programas de obra pública nacionales o provinciales, Schlotthauer concluyó que un empréstito podría convertirse en una alternativa para financiar obras consideradas prioritarias para la ciudad.