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Vélez es un equipo con ambición de campeón. Y un equipo que tiene esas aspiraciones, gana los partidos en los que juega bien, pero también en los que no lo hace en su plenitud. Las bajas y el cansancio por ahora no se sienten y los de Gareca siguen dándole para adelante, sin importar las adversidades, rivales y localía.
Desde el arranque, el equipo paraguayo se plantó en mitad de cancha y propuso un juego friccionado. “El Fortín” no encontró los caminos hasta que Augusto se avivó, continuó una jugada en la que cometían falta sobre Ramírez y le dio el pase atrás a Moralez, quien llegó para definir. El resto del primer tiempo fue chato y parejo, por lo que los equipos se fueron al descanso con ese 1 a 0.
En el inicio de la segunda parte, el conjunto dirigido por Gregorio Pérez salió a buscar el empate y contó con alguna chance de gol pero lentamente se fue desinflando y comenzó a tomarle gusto a la diferencia de un gol abajo. Una avivada del “Burrito” Martínez ayudó a que el arquero visitante, Vargas, le cometiera penal. El mismo protagonista le pidió ejecutar la falta a Moralez y puso el 2 a 0. En “La Bombonera” se respiraba tranquilidad y el resultado dejaba conformes a los hinchas que se acercaron para ver el partido. Y más aún cuando Martínez y Álvarez se juntaran con una pared y nuevamente “El Burrito” hiciera estéril la intervención del guardameta paraguayo.
Fue 3 a 0 y parece difícil que los “guaraníes” se recuperen en la revancha a disputarse en su país. Gareca evalúa las prioridades y ahora su plantel pensará en Lanús, para no descuidar la punta del torneo. Sin embargo, los de Liniers tienen un pie adentro en semifinales de la Copa y es complicado abstraerse totalmente de la deseada competición internacional. La pregunta es básica: ¿hasta cuándo seguirá ganando Vélez?
Un segundo...