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Knaupp relató que estuvo durante todo el domingo en su casa y que se ausentó sólo por el espacio de una hora y media, cuando asistió al templo de la iglesia para participar del culto. Luego dijo que al regresar se encontró con una puerta rota y que en el interior de la casa estaba todo revuelto.
Las pertenencias del grupo familiar que componen su esposa, un pequeño de dos años, hijo de ambos, y su padre, estaban tiradas por todas partes. "Se llevaron el sueldo de mi papá ( $800) que estaba en el interior de un sobre; una billetera con unos $300; un reloj; dos celulares; un nebulizador; un taladro; un gato hidráulico y una motosierra", detalló.
El hombre reconoció que desde entonces no pueden dormir, descartó que lo ocurrido fuera con intenciones de robo, pero no puede explicar que era lo que pretendían sus autores. "Había cosas pequeñas de valor, fáciles de transportar y las dejaron. Incluso patearon un portafolios que tenía entre 3 y 4 mil pesos", dijo.
Un segundo...